UN VARÓN BLANCO, DE HUELVA, EN UN SEDÁN GRIS DEL 98

Footloose - De Cristianos y Ateos

| Saturday, December 20, 2008
Le voy a poner un subtítulo a las entradas del blog, si no se nos pierde algún lector en el título, y no te digo nada de los buscadores de referencia, que no me encuentran ni a tiros.

Me topé  con esta interesante nota de la revista Time sobre escuelas dominicales para ateos en Palo Alto, en pleno centro del Silicon Valley y muy cerquita de esa Sodoma modenna que es San Francisco (si San Francisco levantara la cabeza!!). La comunidad humanista que patrocina la escuela es la pionera en el país, pero ya hay otros centros, campamentos e incluso escuelas públicas "charter" (el equivalente a nuestros colegios concertados, más o menos) que tienen previstos programas parecidos para que los padres ateos lleven a sus niños y aprendan a ser buenos ateos.  

Uno pensaría que la corriente atea que azota Europa no iba a llegar a Estados Unidos, el país donde el borracho que había vuelto a ver a Cristo (Bush Jr.) había ganado dos elecciones derramando sangre de moros infieles, como si fuera el mismísimo Charlton Heston subido en su Babieca de película. Menudos babiecas los dos, los tres contando al caballo. Pero, por fortuna, los Estados Unidos son más plurales de lo que se ve en las películas, y hay sitio para que los ateos monten sus movidas sin que los quemen o los cuelguen de la rama más alta del árbol mas gordo, al menos de momento. Y, como para todo, la gente se organiza y autogestiona muy civilizadamente para retroalimentarse con sus ideas y neuras más varias, como muy bien describe el reportaje. En mi empresa, por ejemplo, hay una lista de correo para ateos, en las que se intercambian comentarios, chascarrillos y cagadas en dios varias.

Aunque pillada por los pelos, una película de los ochenta que más o menos se metía con la sinrazón religiosa era Footloose. Recuerdo que salimos del cine eufóricos, con el convencimiento de que el baile y el pop habían vencido al fanatismo ciego del padre de la chica (eso hay que reconocérselo a los protestantes, los pastores en este país follan sin tener que montarse historias chungas como nuestros curas).



Esto era a lo máximo de rebeldes que llegábamos en la época, me temo que a ambos lados del Atlántico. No fueron buenos tiempos para la revolución. Buenos para el botellón, pero no para la revolución. Si hay algún nostálgico de Footloose por ahí se puede recrear viendo el reencuentro de los protagonistas hace unos días en la tele norteamericana. Que son 24 añitos ya, 25 si lo estás leyendo en 2009.

No hay demasiadas películas que traten el tema del ateísmo directamente --sería un coñazo, claro-- pero hay por ahí listas de las que lo hacen tangencialmente. Para resarcirme de lo de llamar babieca a don Charlton Heston, aquí el final mítico de la película más atea, más terrorífica y premonitoria (tras Wall·E) de la historia:

Highway to Hell

| Saturday, December 13, 2008
El lunes pasado fuimos al concierto de AC DC en el Forum de Inglewood, donde solían jugar los Lakers de Magic Jonhson y Jabbar. En España ni harto de vino se le ocurre a uno ir a un concierto de rock duro un lunes con un niño de 9 años. Pero en este país sabes que cualquier evento en el que se pueda cobrar una entrada, si no hay posibilidad alguna de que se vea una teta, el lugar tiene que ser absolutamente accesible, preparado y seguro para niños, niñas, ancianos, tetrapléjicos y cualquiera que pueda apoquinar el precio del ticket.

Había tíos bastante más viejos que yo y niños todavía más jóvenes que el mío, señal de que no me había equivocado en mi cálculo de riesgos. Lo que no había calibrado bien era el hostiazo que le iban a dar a mi cartera. Contaba con la compra de la camiseta, los cuernitos luminosos, el poster, la pulsera, la hamburguesa, las papitas... pero no con la de la cerveza. Iba dispuesto a ver el concierto totalmente sobrio, dada la mala fama que tiene aquí el alcohol mezclado con las celebraciones. Pero claro, si se puede cobrar la birrita a 10 dólares... con dos centavos se paga a los seguratas que procederán a echar a patadas al primero que se pase y con uno al tipo que te pone la cerveza.  Ahí está el meollo de toda la crisis que sufre este país, el empeño en sacar la máxima rentabilidad a todo, aunque sea robando un poco. A ver cómo salimos de ésta. Como dirian los hermano Young, estamos en un Highway to Hell:

Evasión o Victoria

| Thursday, December 4, 2008
Si por las películas fuera, uno pensaría que el fútbol sólo lo juegan en Estados Unidos los perros alterados en un laboratorio o los niños gilipollas que no tienen estatura para el baloncesto, mala hostia para el futbol americano o paciencia para darle con el bate a la pelota.

A nivel profesional, desde luego, es casi invisible y lo va a seguir teniendo crudo. Un partido de 90 largos minutos con una sóla pausa en medio y generalmente con pocas ocasiones de gol no tiene ni la menor oportunidad contra los otros deportes. En baloncesto, fútbol americano o béisbol, cada jugada tiene una alta probabilidad de convertirse en una canasta, touchdown, carrera o lo que sea. Y, claro, cada pocos minutos los anuncios. A ver quién coño puede vender una manta con mangas (verídico, eso lo contaré otro día) en el descanso de un partido de fútbol, cuando todo televidente norteamericano ha ido a mear, cagar o comprar más cervezas al super de la esquina (no tiene que ser un seven eleven, cualquier super abre hasta las tantas).

Pero entre el populórum se vive a tope. No hay distinción de clases ni colores (bueno, alguna de color hay, pero mejor no entro en el tema que luego se pilla uno los deditos). Es de largo el deporte más practicado por los niños y niñas (muchísimas niñas!)y hay un invento maravilloso llamado AYSO , con tropecientos mil afiliados y que funciona sobre todo por voluntariado: los papás son los entrenadores, árbitros, pintan los campos, montan el bar, clavan las porterías. En fin, algo impensable en Huelva y 1000 kilómetros a la redonda. Hemos jugado algunos partidos a las 8 de la mañana del sábado, lo que implica levantarse a las 6 y algo. Coño, la mitad de los padres que conozco en Huelva están en un bar a esas horas!!!

No todo es buen rollo y camaradería, claro. Los padres se van calentando según van avanzando los partidos y la temporada. No he llegado a ver todavía a nadie darse de hostias, pero sí algún que otro intercambio de sutilezas con los pobres árbitros, que encima tienen que ir de amarillo. Este video es de un saque de falta desde el medio campo. Óiganse los gritos. Tengo grabaciones de penalties y jugadas más comprometidas, pero no quiero que mis hijos oigan a su padre cagarse en todo en Youtube. Aunque hay un par de chicos hispanos en el equipo me puedo ciscar en todo cristo y casi nadie se percata. Hay sábados que apetece un montón.



Pero el acontecimiento que realmente abre mis carnes huelvanas es el de poder ver al Recreativo de Huelva jugar con los grandes de España a 11.000 kilómetros y nueve horas de distancia. Y narrado en inglés, para más coña. Así suena un gol del Recre en California:



Es casi tan emocionante como la escena final de Evasión o Victoria. Me falta vocabulario para describir esta película y sus personajes. Michael Caine regateando o Max Von Sydow de hijo de puta nazi. Todos de Oscar. Casi todo el mundo prefiere la tijera de Pelé, pero a mi me pone muchísmo más cachondo el estadio cantando la marsellesa, la estirada de Stallone y su duelo visual con el delantero alemán. Loor a John Huston, que se permitió manchar su carrera con esta maravillosa horterada.

Re-Animator

| Thursday, November 27, 2008
Continuando con el tema del idilio entre los norteamericanos, las farmacias y los fármacos, aquí otra muestra de la particular libertad con la que se afronta la cuestión: los ensayos clínicos/farmacológicos con seres humanos.

Lo hemos visto en alguna película, pero no recuerdo en cuál/es. Por favor, si alguien da con una que me lo comente y la ponemos. Un tipo va a un sitio de médicos, firma un papel y se somete a cualquier tipo de droga o tratamiento. Es así. Lo intenté en su día, cuando estudiaba en Texas y en este país gobernaba Clinton. Lamentablemente, había consumido en los últimos 6 meses sustancias no compatibles con el estudio (ni con la legislación vigente, ya que estamos), así que me quedé sin probarlo. No recuerdo cuál era el experimento, pero sí que la recompensa era interesante y que en ese momento me venía de puta madre.

Ésta es la página de ofertas de empleo del LA Weekly de una semana cualquiera, entre los clasificados de putas y las ofertas de apartamentos de alquiler. Hay bastanes más, esto es sólo una selección:



Síndrome de falta de atención, trastorno bipolar, ardor de estómago, dependencia de opiáceos... La industria farmacéutica siempre a la búsqueda de la cura para los males de la mente y la barriga. Por lo menos los patrocinadores de los estudios, de nombre, tienen ciertas garantías: los laboratorios Lilly o el hospital Cedros del Sinaí (éste sí que sale un montón de películas!).

Para películas de pruebas médicas, me quedo con Re-Animator, un auténtico, inclasificable clásico de los ochenta. Se hicieron secuelas y cosas raras después, incluida una española con la Pataki, pero me he negado a verlas por respeto al original. Ahí va. No es el trailer oficial pero sí un buen compendio:

Drugstore Cowboy

| Thursday, November 20, 2008
En Los Ángeles, o te pones botox y silicona o te haces adicto a algo o las dos cosas. Yo enfurruño mucho los ojos para enfocar cuando hay sol, como Clint Eastwood en Por un Puñado de Dólares, por lo que tengo una patas de gallo muy parecidas a las suyas. Ni modo que me las cargue con botox. Total, que creo que acabaré haciéndome adicto a algo. Creo que siempre soñé con una sobredosis de bourbon y un bote entero de esos naranjitas en los que las pirulas hacen un ruido tan simpático. Qué diferencia con los fármacos patrios. Sobredoparse con estos botes está tirado: abres la tapa, te llenas la mano de pastillas y pa dentro. En España es imposible. Para cuando has terminado de sacar todas las pirulillas de su laminita a fuerza de apretar con el pulgar seguro que te ha dado tiempo a ver tus problemas desde una perspectiva prudente y desapasionada. Además, para que te den una dosis chunga tienes que estar tan jodido que ni ganas ni fuerzas para numeritos te quedan. Aquí con un dolor de espaldas te endosan 3 medicinas distintas, cada una en su bote y con un mogollón de dosis cada una. A las pruebas me remito:

Dos de ellas decia el prospecto que podían causar somnolencia, o eso pensaba yo. En realidad lo que podían causar era algo muy parecido a una parálisis completa de la actividad cerebral Qué forma de dejarte grogui. Ni botella de bourbon ni hostias. Cuatro pirulas de esas y una litrona y al despertarte desayunas con Marilin Monroe. Ahora me creo lo de las sobredosis accidentales que tanto abundan por los barrios colindantes al mío.

Los nortemericanos tienen una relación muy particular con los medicamentos. El poder de la industria farmacéutica y su maquinaria de marketing y la intolerancia de los gringos al dolor y a las incomodidades en general genera un círculo de invención de enfermedades y remedios ficticios que tiene a una buena parte del personal gilipollas perdido. Aquí el más tonto sabe qué tomarse para obtener remedio a cualquier malestar físico, psíquico o espiritual. Como Matt Dillon y sus coleguis en Drugstore Cowboy, la película de culto de Gus Van Sant. Bueno, todo lo que hace este tipo acaba siendo de culto. Para ser honestos, de ésta solo he visto cachos, pero me consta que es de las que mejor cuentan la relación de esta gente con sus farmacias.